____

Sí. Sé que a estas horas debería estar durmiendo, pero al igual que soy consciente de eso, también sé que me será imposible conciliar el sueño si no consigo desahogarme un poco. Todo sigue siendo genial -a su manera-, pero yo sigo siendo la misma persona insegura de siempre.

No puedo entender cómo una persona pueda querer estar conmigo, "compartir su vida" (que obviamente eso no se puede querer) con alguien como yo. ¿Por qué yo y no otra? Yo no tengo nada de especial: soy borde, en cierto modo bipolar, egoísta, extraperfeccionista, quejica, no sé demostrar el afecto... y así podría seguir haciendo una interminable lista de calificativos negativos referidos a mi persona. Así pues, ¿qué se supone que han visto en mí? Reitero: nadie en su sano juicio puede querer nunca estar conmigo. Nadie. Y menos alguien como esa persona. Esa jodida persona que parece que hayan puesto en el mundo especialmente para mí.

Y así es. Reconozco que es la persona ideal para mí (afinidad de gustos, equilibrio de caracteres...), pero aún así me quejo. Que si no me llama, que si no está por mí como debería estarlo, que si no me demuestra sus sentimientos de palabra, que si no muestra a los demás lo que en teoría somos (bastante normal por otra parte, porque yo tampoco airearía que quiera estar con alguien como yo), que si tal, que si cual. Soy imbécil. Debería ser la persona más feliz del mundo por vivir en esta ficción que debe ser el sentirme en cierto modo querida -seré creída!- sin merecerlo en absoluto, pero aún así me sobrevaloro y pienso a veces que deberían estar aún más por mí.

Egoísta.
~
lkdj

¿Qué me está pasando? ¿Desde cuando antepongo el placer a otras necesidades? Estoy cayendo en el hedonismo más puro y simple... más vulgar y apetecible.

Antes el dormir era importante. Ya no. No desde que prefiero recortar ampliamente mis horas de sueño para levantarme tempranísimo e ir a "visitarle" a la Facultad... sólo para sentirme cerca de él 10 maravillosos minutos y regresar a casa.

Antes las clases eran sagradas. ¿Y ahora? Mientras que siga rindiendo como hasta ahora, supongo que tiene disculpa "huir" del infierno que es Castellano faltando media hora para que se acabe la clase... y verle. Y pasar juntos 3 horas (aunque parecieran escasos minutos) en mi casa. 3 horas que no hubiera cambiado por nada. 3 horas que ansío que se repitan una y otra vez. Y espero no ser la única con ese sentimiento.

¿Hedonismo? Puede. Me da miedo que sea algo más.
~
___
Mucho hace desde que decidí tomarme un descanso del blog. Siendo sinceros tampoco ha pasado tanto tiempo desde entonces, pero las situaciones han ido cambiando de una manera tan rápida y vertiginosa que parece que haya pasado un año desde la última vez que le planté cara a mi inspiración y frente a la pantalla que estoy observando en este mismo momento lloré el momento en que "conocí" a mi compañera de piso.

Antes de nada, rectificar es de sabios y he de reconocer que pequé de aquello que tanto he odiado durante toda mi vida: juzgar a alguien basándome en las primeras impresiones. Vale que puede que jamás lleguemos a ser amigas -por cuestiones de afinidades respecto a gustos y esas cosas que hacen sólida una relación-, pero es una compañera nada despreciable y se ha preocupado por mí como pocos en estos últimos días. No sé qué ocurre en este valle en Bellaterra pero parece que entre vegetación y aire de montaña se haya disipado aquella mala suerte que parecía perseguirme durante mis últimos años en Castellón. Sólo espero que siga así por muchos años. Y más aún...

Ayer, tras un par de días caóticos, depresivos y al borde de la psicosis decidí que la relación que venía manteniendo con una persona no podía seguir así. O avanzas o te quedas estancado... y el quedarte estancado significa rutina. Y todos sabemos qué hiriente puede llegar a ser la rutina, más si ésta está relacionada con una persona endiabladamente desconcertante (algo que no es malo el 95% de los días, pero cuando te pilla en el 5% restante... ya me conocéis).

Pensé que le perdía. Pasé unos de los 5 minutos más críticos de mi vida. "El que no entenc és que si una persona no vol res amb tu, per què et convida a sopar a un japonès i s'espera tots els dies més d'una hora i mitja per veure't? No veig quina seria la diferència. Amb això tinc prou i massa". Y al oír de sus labios que sí, que realmente no había nada que pensarse, que realmente ambos deseábamos lo mismo, esos 5 terribles minutos se convirtieron en una tarde de cine y noche de... otra perfecta noche juntos más que añadir a la lista, no necesita más calificativos.

Y ahora a mirar la vida con otro cristal distinto, a volver a creer en la esperanza, en que las cosas pueden salir bien, en que puedo significar algo importante en la vida de una persona maravillosa. De una persona que me ha devuelto la felicidad de un modo que pensé que jamás podría vivir. Bueno... esa persona y las demás personas geniales que tuve la suerte de conocer hace casi 2 meses en la facultad de Traducción e Interpretación. Nunca pensé que me alegraría tanto de haberlo dejado todo en Castellón y embarcarme en este difícil camino de la total independencia. Espero que mis sentimientos hacia este lugar se mantengan intactos in secula seculorum.
~